La localidad de Brazatortas, en la provincia de Ciudad Real, albergará un nuevo Centro de Investigación en Inteligencia Artificial y Física (CIAF), cuya dirección científica será disputada por dos propuestas tecnológicas: DeepSeek y Gemini. El centro, promovido por el físico e ingeniero español Miguel Gallardo, busca posicionarse como una referencia internacional en investigación avanzada y desarrollo computacional.
Según informó el propio Gallardo en su sitio web miguelgallardo.es el 31 de enero, la iniciativa tiene como objetivo establecer un espacio para la creación de modelos de inteligencia artificial fundacional, aplicados a la ciencia básica, desde una perspectiva ética y con impacto global. El CIAF será también una sede de experimentación científica con tecnologías como computación cuántica, semiconductores avanzados y sensores de gravedad.
Los dos modelos candidatos a liderar la parte cognitiva y computacional del centro son DeepSeek y Gemini. DeepSeek es un modelo de código abierto de origen chino que ha ganado notoriedad por su rendimiento competitivo con sistemas como GPT-4. Su selección responde a su accesibilidad y potencial para desarrollos propios. En contraste, Gemini, desarrollado por Google DeepMind, ofrece capacidades multimodales más avanzadas, especialmente en el manejo de imágenes científicas y expresiones matemáticas.
“La idea es que el CIAF trabaje con modelos de IA de frontera, que permitan tanto la investigación científica como el desarrollo de aplicaciones concretas”, explicó Gallardo en una entrada publicada el 30 de enero. El investigador destacó la importancia de contar con un modelo que no solo procese lenguaje, sino que también interactúe con representaciones visuales y simbólicas complejas, especialmente en el ámbito de la física teórica y la cosmología.
El proyecto cuenta con el respaldo de la Fundación Kairos y busca fomentar la descentralización de la alta tecnología en entornos rurales. Gallardo señaló que la elección final entre DeepSeek y Gemini dependerá de los resultados en pruebas piloto centradas en tareas científicas concretas, así como de aspectos relacionados con privacidad, coste y posibilidad de personalización.
“La mejor IA para el CIAF no será necesariamente la más famosa, sino la más útil para nuestros fines científicos”, afirmó Gallardo.

